La JEP puede y debe ser derogada

Home / Columnas de opinión / La JEP puede y debe ser derogada
La JEP puede y debe ser derogada

Por: Bernardo Henao

La saliente Presidenta de la JEP Dra. Patricia Linares, organizó el Encuentro Internacional de Justicia Transicional en el que buscó que su tarea y la de la JEP, tuviera el reconocimiento internacional de aquellas organizaciones que se identifican ideológicamente con la izquierda, pues anticipaba que seguro su balance y gestión tendría fuerte rechazo en los colombianos como lo ha sido. Pero el señor Presidente de la República le aguó la fiesta. En claro mensaje en la instalación del citado evento expresó que la JEP está “permeada por verdades parciales, amañadas, inverosímiles, por impunidad y declaraciones revictimizantes”, enfatizando la ausente reparación de las víctimas.

Nuevamente en el sentido homenaje por el 25 aniversario de la muerte del destacado dirigente político Alvaro Gómez Hurtado (q.e.p.d.) organizado por la Universidad Sergio Arboleda, el Primer Mandatario de los colombianos puso en duda la confesión y participación en el magnicidio por parte de las Farc, y si bien no le mencionó, a los asistentes y quienes escucharon la noticia por los medios les quedó más que claro que se refería en particular a la confesión del senador Julián Gallo conocido con el alias “Tornillo” o “Carlos Antonio Lozada” quien confesó ser el ejecutor de la orden de asesinar al gran caudillo conservador colombiano.

El pasado 4 de noviembre de 2020 se produjo el relevo de la Presidencia en la Jurisdicción Especial para la paz. Al asumir como nuevo Presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz el Dr. Eduardo Cifuentes Muñoz, en su discurso de posesión ya tuvo el primer desacierto al afirmar irresponsablemente que la JEP es inderogable, agregando que el Estado colombiano y sus gobernantes tienen que cumplir con los deberes que emanan del proceso de paz; tamaña mentira ha dicho. De otra persona es posible que se comprendiese que lo dijera pero que lo exprese un exmagistrado de la Corte Constitucional es francamente imperdonable y hasta cuestionable por lo que envuelve la afirmación. Desde que se cursan en las aulas universitarias los estudiantes de derecho aprenden siempre un puntual aforismo que jamás se olvida “Las cosas se deshacen conforme se hacen” y eso, lo sabe de sobra el funcionario.

Pretendiendo quizás enmendar su error dejo conocer en reciente soberbia declaración a la W Radio, en tono un amenazante que la JEP llegó para quedarse que recuerda a cierto nefasto expresidente colombiano e indicar que es “un tren de justicia que no lo puede parar nadie” e insistió que el tribunal está protegido por la constitución y el derecho internacional. Inquietante y preocupante declaración que debe asustar a todo demócrata y que preocupa enormemente saber el alcance del nuevo conductor de esa desacreditada jurisdicción. Al hacer su juramento convocó a un movimiento ético y espiritual por la paz desconociendo que esa no es su tarea presidencial. La finalidad y prioridad de ese tribunal era llegar a la verdad, la justicia, y la reparación que hoy si brillan en intensidad y que parodiando su equivocada frase ese tren se encuentra hace rato descarrilado y solo queda recoger sus escombros.

En Colombia lo que se requiere y exigen los colombianos es un verdadero tribunal objetivo, sin sesgos ideológicos integrado ojalá como se expone pueda ser en el próximo referendo, en una sala especial de la CSJ que trabaje y registre sin tapujos en encontrar la verdad y aplicar justicia imparcial, frente a esos graves hechos ocurridos en esos 53 años de conflicto. Hoy en el verdadero balance que se hace a la JEP salta de bulto la ausencia de resultados, pero si el favorecimiento a criminales con indultos o en el peor de los casos, por adoptar decisiones contrarias a la ley haber permitido la fuga de peligroso terrorista como aconteció con Jesús Santrich y otorgar indulto a Mary Luz Ramírez alias “Mata Hari” que participó en el atentado perpetrado con un carro bomba que detonaron al interior de las instalaciones de la escuela Superior de Guerra en el año 2006. Incluso, se promueven actuaciones que en estricto sentido frente aforados constitucionales son del resorte de la justicia ordinaria.

Hasta ahora en la JEP en su ya larga existencia han brillado por su ausencia la justicia, no se diga de la verdad y reparación. Por un cambio en su presidencia no va cambiar el derrotero trazado en la Habana. Si se comparan los resultados de los dos procesos transicionales recientes se constata que el seguido con los paramilitares produjo concretos resultados, mientras que los de la JEP en sus siete macro casos, brillan por su completa ausencia en tres años largos de costosa existencia.

CUADRO COMPARATIVO 

Proyecciones de la Jurisdicción Especial para la Paz.Proyecciones de la Ley de Justicia y Paz – ley 975 de 2005.
Macrocaso 001 – secuestros –  40 versiones y 350 comparecientes.Judicialización de mas de 13.000 hechos victimizantes.
Macro caso 002 – Situación de los municipios Ricaurte. Tumaco y Barbacoas Nariño – 44 versiones y 22 comparecientes.Sanciones penales relativas a mas de 34.600 delitos.
Macrocaso 003 – Ejecuciones Extrajudiciales – 265 versiones y 265 comparecientes.Se han declarado responsables a mas de 642 miembros postulados al proceso penal especial. 267 comandantes considerados como máximos responsables.
Macrocaso 004 – Situación en el Urabá – 35 versiones y 27 comparecientes.16.000 compulsas de copias a terceros auspiciadores. Y mas de 1400 agentes del Estado.
Macrocaso 005 – Situación territorial Norte del Cauca y sur del Valle del Cauca – 12 versiones y 12 comparecientes.Mas de 6000 fosas comunes, de los cuales 3453 se entregaron a sus familiares.
Macrocaso 006 – Victimización de miembros de la UP – 0 versiones, 0 comparecientes.Extraditados 32 miembros postulados de dicha Ley.
Macrocaso 007 – Reclutamiento de niños y niñas en el Conflicto Armado – 13 versiones y 13 comparecientes.Proferido 70 macrosentencias

Fuente. Datos tomados de

https://twitter.com/JuanitaGoe/status/1316718226240409602/photo/1  en lo que respecta a los avances de la JEP, y alocución presidencial hecha por el presidente Ivan Duque en el Encuentro Internacional de Justicia Transicional ‘Respuestas Emergentes a Atrocidades Contemporáneas.

Tanta preocupación se tiene porque no se modifique, reforme, o derogue la JEP que ya no solo muestran miedo sino que dejan conocer angustia más ahora con ocasión de la invitación que ha propuesto el señor Expresidente Alvaro Uribe Vélez de incluir en el proyectado referendo la posibilidad de derogar o modificar integralmente la JEP. Esa Jurisdicción hasta ahora como registra su balance precario es por completo ya inviable y exageradamente costosa. Su presupuesto asciende anualmente a más de trescientos mil millones de pesos ya su funcionamiento en tres años se acerca al billón de pesos y sin ningún resultado, llámese sentencia a la vista en contra de ninguno de los subversivos, vendrán seguro las de policías, militares y agentes de estado; las de los integrantes del secretariado huelen más a indulto que a condena por sus oprobiosos crímenes.

Desde que confesó Rodrigo Echeverri (A. Timo) que la JEP la habían hecho ellos, quedo claro que como hoy se sabe lo era para limpiar y lavar sus delitos. Tres años en funcionamiento y ninguna sentencia lo demuestran. Siete macrocasos en los cuales 5 de ellos los excluyen y solo se ocupan en perseguir a militares, policías y agentes de estado. Los bandidos son los que delinquen las FFMM y de Policía son las que nos defienden y nunca estará jamás bien igualarlos al lado de los terroristas y bandidos. El macrocaso uno, mal llamado indebidamente “retención ilegal de personas por parte de las FARC_EP” ya se deja saber el sesgo. Fue y será por siempre delito atroz el secuestro que lo fue en miles de personas. El macro caso siete “reclutamiento y utilización de niñas y niños en el conflicto armado colombiano”, que no incluye el abuso sexual ni los graves abortos a los que les sometieron. Hoy, por lo declarado algunos medios por algunos de estos individuos, solo se conocen burlas, nada que avanzan y nada de aceptación de responsabilidad y menos de condena.

Una jurisdicción confeccionada desde la Habana e integrada con la participación foránea, solo podían crear ese esperpento que más que querer conseguir justicia, verdad y reparación, es una trinchera, utilizada indebidamente para esconder hasta ahora sus delitos, burlarse con cinismo de las víctimas y revictimizarlas. Por fortuna Colombia en su negativa al Plebiscito del dos de octubre se expresó mayoritariamente rechazando el mal denominado Acuerdo de Paz que más bien hoy se muestra como el Acuerdo engañoso de la Habana, en el que tanto se escudan e invocan, pero no se dan cuenta o se hacen los de la vista gorda que, sin justicia, verdad y reparación, jamás olvido, nunca habrá Paz.

En el conflicto hubo miles de víctimas, cientos de desaparecidos, jóvenes no regresados al seno de sus hogares, muerte y desolación por doquier, mutilaciones e incapacidades psicológicas de por vida, familias de los sobrevivientes destruidas no los van a borrar porque han dejado saber y confesar muy tardíamente, más no probar, que son los causantes y autores de la causa de muerte de Alvaro Gómez Hurtado, Hernando Pizarro León Gómez, José Fedor Rey, José Antonio Bejarano, Fernando Landazábal Reyes y Pablo Emilio Guarín.

Eso si el referendo que se impulse debe tener puntual pregunta para todos los colombianos que expresen que lo que allí se decida mayoritariamente por el pueblo soberano de Colombia, no podrá ser desconocido, ignorado ni modificado por ninguna decisión de las altas Cortes y menos por una delegación inexistente a través del Congreso de la República. Ya se aprendió con gran dolor lo ocurrido y de como nos aplastaron el NO que triunfó el dos de octubre de 2016.

Bogotá, D.C. noviembre 7 de 2020
Columnista de opinión

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.