El Petro Álbum

Los álbumes recopilan una selección, en este caso de personajes, los que vamos a coleccionar por el material ya conocido, y parodiando a los de Panini se encontrará que hay fichas o láminas muy repetidas y otras muy difíciles de conseguir. Este álbum del Pacto Histórico por su contenido es único.

En los inicios de la Colombia Humana y el Pacto Histórico están militantes, o jugadores, que desde antaño acompañan a su jefe natural, la mona número 1, Gustavo Petro. El punto de partida de este movimiento fue la excesivamente generosa amnistía que otorgara el gobierno de Virgilio Barco, tras realizarse el 8 de marzo de 1990 la dejación de armas en Santo Domingo (Cauca). En la tarde de ese inolvidable día de desprendimiento y entrega por parte del Estado se suscribió en Bogotá la desmovilización por el presidente Virgilio Barco y el líder de la organización guerrillera, Carlos Pizarro. Así nació la Alianza democrática M19. Petro, conocido, entre otras, por su militancia en la guerrilla, su participación ideológica en la toma del Palacio de Justicia, señalado de cometer delitos de lesa humanidad, condenado por porte ilegal de armas, registrado en video recibiendo dinero y criticado por el caos de Bogotá durante su administración. 

Sigue su escudero y adulador por excelencia Gustavo Bolívar, personaje que es, o dice ser, incondicional de Petro. Especialista en quejas, las formula continuamente y por todo, pero resulta que también se han presentado muchas quejas contra él. La más notoria y sentida, que mostró su inhumanidad, fue formulada por su antiguo compañero de aspiración, el actor Bruno Díaz, quien le culpó por el suicidio de su hijo Diego Andrés, a quien Bolívar le incumplió gravemente el pago de un contrato y le hizo endeudarse por él. Posteriormente, como las tragedias no vienen solas, se suicidó también Felipe Pasos, tras ser matoneado en las redes después de manifestar que Bolívar se escondía de Diego Andrés. Bolívar es senador y ha sido escritor, guionista, mal libretista y empresario. Actualmente cursa ante la CSJ denuncia en su contra por presunta financiación y apoyo a la primera línea.

La mona fea o maluca, como dicen, será la de Iván Cepeda, muy difícil de conseguir. Activista de derechos humanos, creó el Movimiento Nacional por las Víctimas, que dice, busca aclarar los crímenes ocurridos en las décadas de 1980 y 1990, principalmente contra la Unión Patriótica. Pero lo que en realidad busca es perseguir y judicializar al expresidente Álvaro Uribe. Se trata de una verdadera obsesión. Sus inicios como activista se remontan a 1994 cuando su padre Manuel Cepeda, dirigente del partido Comunista, fue asesinado. Ya desde 1990 se había acercado a la Alianza democrática M19. Sus años de formación transcurrieron en Checoslovaquia y Cuba.

Continúan en el álbum varios políticos escurridizos, que se camuflan y cambian de partido como si les molestara la camiseta cuando lo que en verdad buscan es estar cerca del poder. Bastante cuestionados y ad portas de enfrentar señalamientos graves por presuntos hechos delictivos, en estas láminas se encuentran Armando Benedetti, Roy Barreras y por supuesto la hoy excluida o suspendida de la campaña, Piedad Córdoba.

Armando Benedetti. Es periodista y político y uno de los senadores relacionados con el contrato de Centros Poblados. Como representante a la Cámara fue defensor a ultranza del gobierno de Álvaro Uribe. En 2006 fue elegido senador por el partido de la U. Hoy apoya a Petro, cambia de partido a conveniencia.  Radicó el proyecto de ley que permite la eutanasia y el de derechos para parejas gay. Tiene varias investigaciones en curso, una de ellas por presunto enriquecimiento ilícito, que fue precedida por la ocupación, por parte de la Fiscalía, de 8 bienes del senador. Esta medida fue ejecutada por la Dirección de Extinción de Dominio. Se dice que estos ocho bienes inmuebles están avaluados en más de ocho mil millones de pesos. Este político se apersona y adueña de la campaña. Participa en cada evento y certamen. Por alguna razón será.

Roy Barreras. Congresista, inicialmente del partido Liberal, pasó por el uribismo y el santismo y llegó al Pacto Histórico, pareciera un claro ejemplo de trasfuguismo electoral o mejor como lo expresa el común del pueblo “voltearepas”. Durante su etapa santista fue delegado del gobierno en las negociaciones con las Farc en Cuba. Ha enfrentado varias acusaciones de corrupción. Tiene, en particular, una investigación en su contra por un hecho de corrupción sucedido en la ESAP que involucra al representante a la Cámara Faber Muñoz y a su esposa Diana Grueso. No obstante, Barreras niega conocer el caso. En el sector salud también le endilgan bastantes cuestionamientos y aún hay muchos interrogantes sobre el maletín con fajos de dinero que dejó en el hotel La Ópera.

Piedad Córdoba. Abogada y política, perteneció al partido Liberal, del cual fue senadora y durante el gobierno de Álvaro Uribe se desempeñó como negociadora para la liberación de los secuestrados por las Farc, aunque a la postre, según su asesor, más bien los retuvo, para favorecerse y beneficiar a Hugo Chávez. Su entonces asesor y hombre de confianza, en recientes declaraciones, dio a conocer que ella es la guerrillera Teodora y que manipuló las liberaciones con fines políticos propios y de Hugo Chávez. Al día de hoy es investigada por la llamada Farc política y por sus vínculos con Alex Saab, testaferro de Nicolás Maduro. Hoy, hace parte del Pacto Histórico por el cual resultó elegida senadora, pero, para la fecha de entrega del correspondiente aval ya eran conocidos los graves señalamientos que se le hacen. Es experta en escurrirse y evadir cuestionamientos. Acostumbra decir, por ejemplo, que si la atacan es por ser mujer y negra. No asiste a las diligencias judiciales a las que se le cita. Recientemente la JEP le dejó saber que nadie está por encima de la ley al programarle nueva diligencia para escuchar su declaración sobre el magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado (q.e.p.d.).  Su partido, el Pacto Histórico, le concedió el aval a sabiendas de los señalamientos que se le hacían y hoy, al parecer, la expulsan.

Francia Márquez. Es la candidata a la vicepresidencia. Es abogada, activista, feminista, líder social y ahora política. Hizo fracasar la proyectada alianza con los liberales por su grosero ataque a César Gaviria. No obstante su patrimonio está en el Sisben y recibió ingreso solidario, programa diseñado para apoyar hogares en condiciones de pobreza y vulnerabilidad económica. A pesar de sus críticas a los fondos privados de pensiones cotiza en uno de ellos. En las páginas del ELN le profesan y registran su afecto.  

En próxima entrega, más láminas de jugadores de este equipo que como se les endilga y señala se les ve bien cercanos a la corrupción que tanto dicen combatir. Vale recordar a Mateo 7 “16 Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los cardos? 17 Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo.18 Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un árbol malo no puede dar fruto bueno. 19 Todo árbol que no da buen fruto se corta y se arroja al fuego.”

Bogotá, D.C. abril 23 de 2021 

BERNARDO HENAO JARAMILLO 

Columnista de Opinión 

Ni perdón ni olvido

Los creyentes tenemos claro que los designios de Dios son perfectos, vaya si lo son. Como acaba de ocurrir con un acontecimiento que, quiérase o no, tendrá consecuencias en la campaña del aspirante Gustavo Petro. Su mentado perdón social le salió como un tiro por la culata.  

Al día de hoy ya se conoce el muy negativo impacto que tuvo la visita de su hermano Juan Fernando, el pasado 8 de abril, a la cárcel La Picota, en Bogotá. Le acompañó Juan Damilo Rueda, quien dejó saber que concurría por la Comisión de la Verdad, lo cual ha sido negado por esta. Y Petro no encuentra como escapar al tsunami que desató dicha visita. Incluso pretende negar que este evento contaba con su aquiescencia. Así lo registró en su cuenta de twitter:  «Yo no mandé a nadie con Iván Moreno, son los presos los que pidieron hablar con la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz. Ni se me paso por la cabeza eso”.  

Así lo niegue, lo cierto es que el candidato miente, como tantas otras veces. Él bien sabía a que iba su hermano al establecimiento penitenciario y en declaraciones al programa radial La W, recogidas en un video que circula en las redes, así lo expresa: «Hablando con Iván Moreno que es como ustedes saben el que yo metí a la cárcel no por ser  juez sino por  el carrusel de la contratación de Bogotá. Él no es narco no es parapolítico, es corrupto o fue corrupto está en un proceso muy interesante desde el punto de vista personal pueden ir hablar con él y comprobarlo lo que él nos ha sugerido Iván Moreno es ser constructor de algo que yo he propuesto que se llama el perdón social y eso se está discutiendo dentro delas cárceles lo que se llamaría el perdón social”. (Ver video anexo)

El régimen penitenciario vigente y desde luego las propias reglas de la cárcel La Picota regulan las visitas y establecen claros procedimientos de ingreso a los que siempre debe preceder la autorización del detenido. No se conoce si el bandido Iván Moreno, porque eso es todo condenado por corrupción, concedió ese permiso. Lo grave es que Juan Fernando Petro sí se entrevistó con él y esto deja mal parada a la dirección de La Picota y al personal del Inpec. Se conoce que hubo también encuentro con otros detenidos de alta peligrosidad como fueron: Franklin Germán Chaparro (Antiguo alcalde de Villavicencio condenado a 39 años de cárcel por determinar el homicidio de su antecesor); Roland Ronald Housini Jaller (Antiguo gobernador de San Andrés condenado por los delitos de concierto para delinquir, peculado por apropiación, cohecho y contrato sin cumplimiento de los requisitos legales), Javier Zapata ( Antiguo Gobernador del Guainia Condenado por los  delitos de concierto para delinquir agravado, interés indebido en la celebración de contratos, Peculado por apropiación; Cohecho propio; Corrupción de sufragante, violación del régimen legal de inhabilidades e incompatibilidades y fraude procesal, Whitman Porras (Antiguo gobernador del Casanare y condenado por los delitos de peculado por apropiación y contratos sin el lleno de requisitos legales), Manuel Antonio Carebilla (Antiguo representante a la Cámara por Amazonas y condenado por vender los puestos en su Unidad de Trabajo Legislativo) y, Álvaro García Romero ( exsenador condenado por masacre de Macayepo en Bolívar).

Las primeras explicaciones insinúan que esa visita se hizo buscando conseguir el apoyo de esos individuos, que aún tienen influencia territorial y entonces sería necesario contar con ellos. Se trata, al parecer de conseguir futuros votos. Delicado este asunto que puede esconder una presunta compra de votos disfrazada

Por versiones de internos y por un documento que se conoce y que se atribuye a Gustavo Petro, aunque él niega su autoría, se dice que se habló de una posible reforma a la Justicia que incluiría perdón total y olvido. Ese documento, que circuló entre algunos de los detenidos desde el 23 de marzo, es la hoja de ruta del Perdón Social.

Cuando a Petro se le complica la campaña con la visita del hermano al penal acuden al recurso de insinuar que todos esos graves hechos son fruto de una emboscada, un entrampamiento. Explicación por completo descabellada. Lo cierto es que han sido descubiertos en su intención de perdonar todos los delitos. ¡Que miedo un gobierno que suelte o amnistíe a la delincuencia! Con Juan Manuel Santos ya fue más que suficiente. Lo que se necesita son sanciones y penas ejemplares y que exista el convencimiento de que jamás delinquir paga.

En definitiva, se pueden tejer muchas versiones de lo que se pretendía con esta visita que causó un efecto totalmente contrario al esperado.

Se puede incluso barajar esta hipótesis: ¿porqué ocultar el acercamiento a Iván Moreno? No existe constancia de su autorización para recibir a los visitantes. Todo es posible en el oscuro mundo de las cárceles. Pero, en momentos en que se habla de un posible fraude electoral, se cree que se puede estar pretendiendo cobrar «desquite» de hechos del pasado que terminaron también en señalamiento de posible fraude. Se trata del 19 de abril de 1970 cuando la oposición de hoy y la Anapo de ayer, movimiento creado por la familia Rojas Moreno, perdieron las elecciones siendo su candidato el General Gustavo Rojas Pinilla. Este acontecimiento está en el origen del M-19, movimiento subversivo del cual hizo parte el actual candidato Petro. Hoy, en manifestaciones y protestas se hace presente este movimiento en las banderas que portan algunos de los asistentes.

Todo estaba calculado en la campaña de Petro, incluso la llegada de Alfonso Prada como jefe de debate. Este, en sus primeras apariciones públicas ha mostrado al candidato como una mansa ovejita cuando la verdad es que desde que perdió las elecciones de 2018 son tantos sus mensajes de odio y división que ese nimio discurso sobre el cambio que ha tenido nadie lo cree.

Colombia, en su actual situación, no necesita de perdones para bandidos y corruptos. Se requiere recuperar la autoridad y que brille la justicia. Las amnistías y perdones transmiten el mensaje de que delinquir paga. Los intentos de rebajar penas o impulsar leyes de perdón y olvido resultan desastrosos. Los criminales deben estar en las cárceles y los ciudadanos deben poder circular con tranquilidad.

En El Salvador el presidente Nayib Armando Bukele está demostrando que sí es posible tener justicia expedita y autoridad que se haga respetar. 

Bogotá, D.C abril 16  de 2022

BERNARDO HENAO JARAMILLO

Columnista de Opinión

Anexo video mencionado: https://youtu.be/VFCwic2fzG4

El Registrador debe responder por el caos electoral

Un proceso electoral requiere la participación de toda la ciudadanía, la expresión libre de la sociedad, el respeto de la autoridad a la intervención del pueblo para escoger a sus gobernantes y la transparencia en los resultados, sólo así las elecciones pueden calificarse de democráticas.

El artículo 4º del Decreto 1010 de 2010 prescribe la misión de la Registraduría Nacional del Estado Civil, cuyo cumplimiento, principal y fundamentalmente, se encuentra en cabeza del Registrador, por lo que corresponde a éste, “(…) garantizar la organización y transparencia del proceso electoral, la oportunidad y confiabilidad de los escrutinios y resultados electorales, contribuir al fortalecimiento de la democracia mediante su neutralidad y objetividad, (…)”

Por supuesto, para la observancia de esa misión se requiere que quien preside esa organización electoral brinde esas garantías de transparencia y seguridad, lo cual reclama que sea una persona idónea profesional, moral y éticamente, características que, dadas las circunstancias, inciertamente las encontramos en el actual Registrador, Alexander Vega Rocha.

Y aquí se puede citar el adagio que dice “lo que mal comienza, mal termina” pues los cuestionamientos que se le han formulado vienen desde el procedimiento para su elección como Registrador. En efecto, como regla del concurso de méritos que con ese efecto debe adelantarse, según lo dispuesto por el artículo 266 de la Constitución Política, se estableció que solamente se llamarían a los 10 primeros puntajes, siempre y cuando hubieran obtenido 500 o más puntos en la prueba clasificatoria. Según se informó, en su momento, Vega Rocha no satisfizo esa condición, pese a lo cual los Presidentes de las Altas Cortes lo convocaron a entrevista. Además, se dio a conocer que no cumplía con el tiempo constitucionalmente exigido para ocupar ese cargo, y, para completar, cambiaron el lugar de la entrevista, la que realizaron a puerta cerrada y no de manera pública. Curiosamente, a la entrevista se le otorgó un mayor valor porcentual en la valoración final.

Ya posesionado, en octubre de 2021, a pocas semanas de las elecciones, el Registrador en polémica declaración afirmó “Lo puedo decir como registrador nacional, y díganselo al Director del Dane, las bases de datos del Dane no son confiables frente al registro civil que tiene Colombia y tiene la Registraduría”, para a continuación señalar “no somos 50 millones de personas, sino 55 millones«, sin hacer la menor alusión al convenio interadministrativo suscrito entre ambas entidades y vigente hasta el día de hoy. La respuesta del Director del Dane, Juan Daniel Oviedo, no se hizo esperar. Explicó que los 5 millones de habitantes «faltantes» en los datos del Dane correspondían a personas fallecidas, cédulas canceladas, y a cerca de 3 800 000 colombianos residentes en el exterior.  Una pregunta quedó flotando ¿cuáles eran las intenciones del Registrador?

Por otra parte, llevó a cabo un proceso «a dedo» para la contratación de auditoría externa de los procesos electorales. Y a comienzos de este año solicitó la renuncia de delegados y registradores auxiliares y especiales. Sesenta y seis de ellos presentaron su dimisión. ¿A qué se debió este cambio masivo de personal estando ad portas de las elecciones?

Y ni para qué comentar la colosal contratación de apoyos técnicos e informáticos para garantizar el buen desempeño de la Registraduría en las jornadas electorales, cuyos resultados, conocidos por todo el país, dejan serias dudas sobre la consistencia de las herramientas contratadas y consecuentemente la transparencia de las elecciones. Para completar el confuso panorama el expresidente Pastrana ha informado que el software utilizado por la Registraduría es uno antiguo, no el nuevo que se acaba de comprar. Entonces, interrogamos ¿porqué no se hace un reconteo cuando existen tantas dudas y una diferencia abismal entre el preconteo y los escrutinios finales de 1.024.634 votos en el Senado y 522.901 en la Cámara de Representantes, según consta en el propio informe de auditoría que acaban de conocer los colombianos preparado por la propia Registraduría?

Antes de la jornada electoral de marzo 13 se decidió cambiar a los jurados electorales, los que, al parecer, fueron deficientemente preparados como lo revela el errático diligenciamiento de la documentación electoral, particularmente el E -14, que tiene 3 copias. Con lo ocurrido se impone que para el debate presidencial se haga en papel químico y que para mayor seguridad se le dote de una numeración imborrable.

Tan pronto se terminó la votación y se empezaron a transmitir los datos comenzaron a llegar quejas de diferentes fuerzas vivas de la nación informando acerca de irregularidades. Por esto el gobierno nacional, a través del ministro del interior Daniel Palacios, anunció que sería convocada la Comisión Nacional de Garantías Electorales.

El señor Presidente de la República dejó conocer que se cometieron errores protuberantes que deben ser resueltos por las autoridades electorales.

Por su parte el Registrador anunció que pediría al CNE un reconteo de los votos para el Senado, posición que posteriormente modificó. Hoy es  notorio y evidente que sí se cometió fraude e incluso el propio Registrador mencionó las denuncias presentadas contra jurados de votación, a la vez que dejó conocer del encuentro de 10 irregularidades en 5109 mesas de votación. En palabras sencillas, se cometió grave delito. Citado el Registrador por el Congreso, no concurrió, dejando en evidencia su pecado. Fue muy acertada la intervención del presidente del Senado al pedir su renuncia.

Al tiempo de escribir esta columna se conoce que la Procuraduría General le apertura investigación disciplinaria por presuntas irregularidades de servidores públicos en las pasadas elecciones y una posible omisión en sus funciones en el control de las votaciones y en la capacitación de los jurados.

La responsabilidad, al menos la política, por el desastre electoral impone que el Registrador deje el cargo, en tanto que no brinda seguridad alguna en cuanto a la transparencia del proceso electoral y la confiabilidad de los escrutinios y resultados electorales, factor fundamental para la existencia de la democracia. Douglas North dijo “Las instituciones son una creación humana, evolucionan y son alteradas por humanos. Por consiguiente, se deberá empezar por el individuo”.

Bogotá, D.C abril 9 de 2022

BERNARDO HENAO JARAMILLO

Columnista de Opinión

Balance Electoral 2: Candidatos presidenciales

Sin lugar a dudas, dado el momento político que atraviesa el país, una visión sobre los candidatos a la presidencia de la República resulta trascendente. Nos ocuparemos de aquellos que ganaron las consultas, Federico Gutiérrez, Sergio Fajardo y Gustavo Petro e incluiremos a Rodolfo Hernández por haber figurado, en varias encuestas realizadas en el pasado, con una fuerte probabilidad en las elecciones. De los restantes cuatro candidatos, Ingrid Betancourt, John Milton Rodríguez, Luis Pérez y Enrique Gómez quisiera también dar mis apreciaciones, pero el espacio de la columna no me lo permite.

Rodolfo Hernández, ingeniero y empresario exitoso del sector de la construcción. Logró la alcaldía de Bucaramanga entre 2016 y 2019, en una sorpresiva votación, entre otras, por su carencia de un historial político. No concluyó su mandato al renunciar, debido a una investigación por participación en política, por la cual la Procuraduría lo volvía a suspender. Su gestión tuvo algunos buenos resultados por las obras realizadas en los barrios, centros de salud, salones comunales, canchas y parques, y la reconstrucción de la biblioteca Gabriel Turbay. Pero varios de sus proyectos considerados «bandera» no se llevaron a cabo: el Centro de Bienestar Animal, el plan maestro de espacio público, la reingeniería de Metrolínea y los «20 mil Hogares Felices». Su discurso ha sido calificado de áspero y agresivo, basado en el populismo antiestablishment surgido del mismo sistema, pero que en nuestro país le ha dado fuerza ante la poca credibilidad de la clase gobernante. Curiosamente, después que dejó saber que de no llegar a la segunda vuelta apoyaría a Petro, ahuyentó a sus votantes y seguidores.

Federico Gutiérrez, conocido e inscrito en el tarjetón como Fico, es ingeniero y político. Fue concejal y presidente del Concejo de Medellín y luego su alcalde entre 2016 y 2019. «Fico», como se identifica en la campaña, igual a como aconteciera con » Lucho» Garzón, es quien aparece como un fuerte contrincante de Gustavo Petro, según se muestra y registra ya en las encuestas, luego de efectuada la consulta. Ha recibido el apoyo del partido Conservador, Mira, Partido de la U, y se espera que se sumen más movimientos y partidos, entre ellos el CD, más aún cuando su otrora candidato renunció a su aspiración y anunció su respaldo personal a este candidato. Fico se ubica en el centro – derecha. Ahora bien, de una manera informal, no como plan de gobierno y por fuera de los debates, Fico ha planteado algunas líneas de acción. La primera es la lucha contra la corrupción, mediante el endurecimiento de penas (un viejo conocido ) pero también propone la simplificación de los trámites en la vida de las personas del común como una táctica anticorrupción. La segunda tiene que ver con el fortalecimiento de la seguridad mediante la mayor y mejor operatividad de la fuerza pública. Y una tercera, crecimiento económico para generar empleo y oportunidades. Se destaca por llamar a la unión “sin divisiones, sin odios”, al respeto por la diferencia y la defensa de la democracia.

Sergio Fajardo, matemático, académico y político; alcalde de Medellín y gobernador de Antioquia, obteniendo varios reconocimientos. Fue fórmula vicepresidencial de Antanas Mockus en 2010 y candidato presidencial en 2018.                                         En 2019 fue llamado a juicio fiscal por el conocido caso de Hidroituango y en enero del presente año dejó de ser considerado responsable. Es autor de varias publicaciones. Se presenta como candidato de la Coalición Centro Esperanza, pero contrario a la significativa participación que tuviera en las presidenciales de 2018 su caudal electoral disminuyó notablemente y escasamente llegó en la consulta a sacar 700.000. El desinfle, quizás obedece a su demora en haber oficializado este año su aspiración y por supuesto, su permanente quejadera del gobierno de Duque que los hechos desvirtúan.

Gustavo Petro, economista y político, militó en la guerrilla urbana M- 19, grupo subversivo responsable, por citar solo uno de sus crímenes, de la violenta toma e incendio al Palacio de Justicia en el año 1985. Desde que aconteciera el Holocausto a la justicia Colombia cambió por completo su rumbo y  los responsables, en su gran mayoría, fueron amnistiados con excesiva generosidad. Fue representante a la Cámara en 1991, 1998 y 2002. En 2006 fue elegido senador. Aspiró a la presidencia en 2010. Entre 2012 y 2015 fue alcalde de Bogotá, en una gestión considerada desastrosa. En 2018 fue nuevamente candidato a la presidencia y al ser la segunda opción se hizo senador por el período 2018-2022.

Su partido es Colombia Humana, el cual conforma junto con la Unión Patriótica el llamado Pacto Histórico, al cual le brindó su apoyo el partido de los Comunes. El discurso de Petro se caracteriza, en lo económico, por  propuestas irrealizables que tienen como objetivo seducir a una parte de la población infortunadamente poco educada.  Por lo demás, es de un talante agresivo, vociferante, polarizante y de inocular odio a todo momento, lo cual permite predecir un nefasto futuro para Colombia si llegase a ser elegido presidente. Su falta de compostura y sus recientes mensajes, en medio de la ebriedad, imponen una opinión médica para saber si estaría facultado para ejercer el cargo.

El debate presidencial debe tomar altura, depurarse, mejorar sustancialmente en el terreno de las ideas y proposiciones. Algún candidato no dice más que tonterías y bravuconadas. Otro, se refiere demasiadas veces al gobierno actual sin presentar sus planteamientos. Un tercero permanece en un terreno de superficialidad. Las campañas no pueden ser tan flojas y en cierta forma mostrarse como “bacanes” sus aspirantes, es extraña esta forma de hacer política. Ocupar el solio presidencial, demanda tener comportamiento, postura y estatura de estadista. Al Presidente le compete representar a nuestra nación es los más altos escenarios nacionales e internacionales. En mucho tiempo se habla de Petro y con Petro, y esto no le aporta nada al conocimiento que deben tener los votantes de las estrategias y políticas que formulan los candidatos. Es importante señalar que los debates no han tenido la altura que reclaman, centrándose en combatir la ideología de Petro, a la cual, de ese modo, se le da mucha importancia, sin hacer caso del dicho «si no se dice no existe».

El pueblo debe elegir recordando que hay quien ofrece “el cambio”, pero que cuando tuvo oportunidad de hacerlo demostró no sólo su incapacidad para administrar, sino que la transformación consistía en un retroceso para la ciudad.

Pildorita: Entre los candidatos a la Vicepresidencia el médico huilense Rodrigo Lara Sánchez.

Bogotá, D.C marzo abril 2 de 2022.

BERNARDO HENAO JARAMILLO

Columnista de Opinión